7 hábitos para ser más productivos al trabajar desde casa

trabajar desde casa

Es el sueño de todos ¿No? Despertarte siempre cuando lo desees, no tener que estar arreglado ni vestirte, no estar como sardinas en lata en el transporte público o estar sentado en el tráfico durante varias horas sólo para estar en una oficina o es un simple cubículo durante otras 8 horas más o menos.

“Trabajar en casa es la última forma de vida hasta que realmente nos toca hacerlo.”

Pero no se trata de levantarte más tarde de la cama, ni de ver televisión en pijama mientras consultas el correo electrónico. Trabajar desde casa aunque es una ventaja importante en nuestra cultura, puede ser una experiencia estresante si no estás acostumbrado a ser productivo, ni a auto-motivarte para cumplir con tus objetivos.

El hogar es donde descansas. Es el lugar donde te relajas. Es el lugar donde pasas tiempo con la familia. Tu mente y cuerpo están capacitados para actuar de cierta manera cuando estás en casa. Al empezar a trabajar en tu hogar llevando un negocio propio por ejemplo a través de internet, no va a importar lo productivo que hayas sido cuando trabajabas en una oficina, puede que de repente te encuentres que no puedes concentrarte tan bien en una actividad y que te distraes con cosas que ni siquiera te dabas cuenta que estaban allí.

Sin embargo no tiene por qué ser así. Mediante la adopción de nuevos hábitos específicos sobre cómo y dónde vas a trabajar mientras estas en casa, puedes llegar a ser tan productivo como lo serías en la oficina, si no más.

Establece de forma clara una hora de inicio

¿Cuánto tiempo tardas una vez que llegas a tu oficina para empezar a trabajar? ¿Cómo es dicha transición? La mayoría de nosotros nos hemos entrenado para adoptar instantáneamente la mentalidad “modo de trabajo” cuando salimos por la puerta de nuestra casa. Existe una muy cruda transición de nuestra mentalidad entre nuestro hogar y la oficina.

Es mucho más difícil de cambiar a este modo cuando en realidad nunca salimos de casa. Por lo tanto esta transición necesita ser simulada de alguna forma. Para ello implanta un calendario. Establece una hora clara de inicio para comenzar a trabajar y sabrás que cuando llegue ese momento, tú estarás “en el trabajo.”

Si esto te sigue siendo difícil, ve a dar un paseo o visita un café justo antes de que comiences a trabajar para simular este cambio y preparar tu mente para un día arduo de trabajo.

Crea un espacio que será tu oficina dentro de tu hogar

Tener un espacio dedicado es una necesidad. No importa si trabajas una vez a la semana o trabajas como freelance todos los días en casa, necesitas un espacio independiente sólo y exclusivamente para trabajar.

Con esto logras dos cosas. No sólo proporcionas un espacio privado donde puedes ser productivo con un mínimo de distracciones; sino que también te separas físicamente del espacio en tu hogar en el que te puedes relajar. Si bien es posible técnicamente que sólo necesites un asiento caliente y un ordenador portátil para hacer estas cosas, es mucho más difícil ser productivo cuando estás sentado en el sofá en el que normalmente vez televisión y te relajas al final del día.

Establece un horario para el almuerzo y los descansos

Muy parecido a establecer una hora de inicio para empezar a trabajar, tu cuerpo está capacitado para seguir un cierto ritmo cada día. Trabajar durante varias horas, ir a comer, trabajar un par de horas más, tomar un descanso.

Mantén el horario que hayas establecido lo más que puedas. Seguro que habrá días en que las fechas límites de varios proyectos se junten o tengas llamadas que te empujen a atrasar tu tiempo normal de comida y te puedas sentir extraño al tomar un “descanso” y caminar 10 pasos a tu cocina, pero la familiaridad de estas actividades te ayudarán a mantener “una mentalidad de trabajo”.

planificar actividades

Establece unos descansos planificados para evitar distracciones.

Una casa está llena de distracciones: familia, mascotas, televisión, libros, videojuegos. Nombra lo que sea y ahí habrá algo en un estante al otro lado de la sala pidiendo a gritos robar tu atención.

Crea un sistema en el que tienes una respuesta cuando esto suceda. Un temporizador Pomodoro* es muy recomendable, ya que te obligará a mantener la concentración durante 25 minutos a la vez en ráfagas cortas de la productividad. Sin duda estarás a tiempo de ver el próximo capítulo de juego de tronos pero sólo después de haber completado una sesión de trabajo.

Al crear un hábito de trabajo enfocado y con descansos medidos, puede evitar irte por la madriguera de las distracciones que tus propias posesiones pueden crearte.

Desconecta todo para mantener la concentración.

Uno de los grandes beneficios de trabajar desde casa es que es mucho más fácil tener un periodo máximo de concentración al apagar cualquier distracción. En la oficina, puedes apagar el WiFi, pero si tu jefe realmente necesita tu atención, simplemente puede acercarse caminando y buscarte a tu oficina.

En casa, desconectar realmente significa tener privacidad e intimidad que puede conducirte a que tengas tus horas más productivas de la semana. Si trabajas para ti mismo esto es aún más importante. Esto te permitirá centrarte en las tareas en grandes en periodos de 1-2 horas durante la cual nada podrá distraerte.

Establecer una hora para finalizar.

Hemos hablado de la hora de inicio y ya hemos hablado de los tiempos de descanso, así que por supuesto que necesitamos saber cuándo debemos parar.

La Ley de Parkinson dice que cuando te dan un período determinado de tiempo para completar una tarea, vas a utilizar completamente ese tiempo disponible. Imagina lo que sucede cuando el tiempo dado es infinito. Tú nunca terminaras.

Por lo tanto debes ponerte plazos a ti mismo. Puede ser que sea diferente cada día pero establece claramente un tiempo límite en tu horario de lo que vas a hacer cada día. No importa si son las 6 pm o quieres optar por tomar ventaja de tu recién descubierta productividad y pones el reloj para despertarte una hora más temprano, marcarlo en tu calendario y realiza una lista de tareas pendientes por hacer alrededor de la misma.

Identifica los factores desencadenantes de trabajo y rodearte de ellos.

El trabajo no es algo que “simplemente hacemos”. Es un estado de ánimo que hay que crear y mantener para seguir siendo productivos. Es muy diferente a trabajar en una empresa. La diferencia es que hay una cierta presión social en una oficina para ser productivos. Todo el mundo puede verte, tus plazos son más visibles y ser improductivo significa una larga noche de trabajo.

El objetivo de trabajar en casa es para estar menos estresado y no lo contrario, lo mejor llevar a casa un puñado de factores desencadenantes de trabajo que te ayudarán a ponerte en “modo de trabajo” y poder mantener ahí.

Ten un cuaderno de notas de la oficina, una taza de café de la compañía, incluso un juguete con el logo de la compañía o de tu propia empresa, todos estos detalles te recordaran lo que estás haciendo y por qué lo estás haciendo. Parece insignificante pero el empujón de motivación puede hacer que permanezcas de forma más efectiva en “modo de trabajo” incluso cuando parece que todo el mundo conspira en tu contra.

* La Técnica Pomodoro es un método usado para mejorar la administración del tiempo desarrollado a finales de los años 80. La técnica usa un reloj para dividir el tiempo dedicado a un trabajo en intervalos de 25 minutos separados por pausas donde puedes descansar. (es.wikipedia.org/wiki/Técnica_Pomodoro)

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